Medicina Milagrosa


Imaginate lo que pasaría si una compañía farmacéutica anunciara que habría inventado un fármaco que podría tratar con eficacia prácticamente TODO lo que enferma a una persona.

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Una lista breve de estar patologías debería incluir al asma, la artritis, la indigestión, el síndrome premenstrual, la sinusitis, el insomnio, la fibromialgia, la presión arterial alta, la diabetes, la infertilidad, el estreñimiento, los efectos secundarios de la quimioterapia y el resfriado común, por no hablar de todas las variedades imaginables del dolor

Y se imaginan qué pasaría si esta droga no solo mejoraría estos problemas, sino que todos los “efectos secundarios” fueran positivos: reduciría el estrés y tendría las propiedades de levantar el ánimo, y el cansancio; de hecho sería tan relajante y armonioso que algunas personas que no tienen ninguna enfermedad lo podrían tomar de forma regular, sólo porque les gusta tanto y sienten que le hace tan bien. Y, sin embargo, no sería adictivo y no habría una manera de tener una sobredosis. Seguro que ya estarás pensando en el mercado potencial de dicho fármaco y cómo se pondría en contradicción con nuestras suposiciones acerca de cómo funciona la medicina…”

Ahora imaginate que este medicamento no es un medicamento, sino una Práctica tan antigua que no se puede patentar o reclamar por nadie… Una práctica que no requiere casi de ningún material y potencialmente no cuesta casi nada.

¿No te imaginás que es?

Bueno, esto es la Acupuntura.

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El Metal o el Símbolo de lo Verdaderamente Valioso


por Ari Ben

El Elemento Metal es el que nos recibe cuando nacemos y respiramos y nos despedirá con nuestro último hálito al partir.

La pareja de meridianos en el cuerpo es Pulmón Intestino Grueso. El Pulmón es el encargado de tomar los componentes más puros y valiosos del Qi Universal, y el Intestino Grueso el de liberar lo que para el cuerpo y la mente ya no tienen ningún valor.

Constante y meticulosamente estamos haciendo este trueque en nuestras vidas: incorporamos sustancias vitales y excretamos sustancias tóxicas (siempre desde la mirada de mamíferos, si fuéramos un árbol lo que para nosotros es “vital” para el árbol es “tóxico” y viceversa). Cuando este intercambio no se realiza de manera óptima aparecen problemas de asma, bronquitis o estreñimiento y diarreas por citar algunos.

Esta regularidad, este orden, este ritmo respiratorio del Metal nos organiza para vivir en un medio ambiente en armonía. Armonía que se verá tanto en lo interno como en lo externo. Cuando nos proponemos ordenar los placares o el galpón  de casa, es el Elemento Metal que se manifiesta y cuando lo realizamos (lo que parecía un imposible), respiramos muy conformes con nosotros. Lo mismo ocurre con “todos” los elementos desordenados de nuestra existencia.

El ideograma chino que representa al Metal (), es el mismo que el del oro. Históricamente el oro ha sido “el” metal como medio para la permuta por sus cualidades intrínsecas (no pierde su brillo y no se degrada); por ello se lo adoptó como algo de tanto valor. De allí que se considere al Elemento Metal tan preciado para realizar su función principal: el intercambio.

Cuando hablamos del “valor” de las personas, con preponderancia del Elemento Metal, nos referimos tanto a la “calidad” de gente, como “al coraje o al arrojo” que poseen. Los Metal buscan afanosamente la verdad, desean profundamente poner luz en la oscuridad para que aparezca lo certero. Se los percibe fríos, calculadores, ya que son muy lógicos; se aferran a las reglas, a la precisión de las Matemáticas. “Son filosos como facón de gaucho” Cuando están disbalanceados pueden ser extremadamente egoicos.

La estación del Metal es el otoño, el tiempo de colectar para hacer frente al invierno, es una pausa que nos invita a la calma. La dirección geográfica es el oeste. El ocaso como  final del día, es un momento para la reflexión meditativa y nos pone un poco nostalgiosos. Si el verano fue la exhuberancia, “el periodo de crecimiento lujurioso”, el otoño es el momento de la moderación, el de la “tranquilidad de nuestra conducta” dice el Nei Jing.

Así como en otoño la savia decrece, caen las hojas y refresca, el Pulmón hace lo mismo con la energía: la hace descender y la dispersa. Cuando esta función no la realiza pueden aparecer, en personas mayores, estreñimiento o gripes a repetición (el Metal trabaja como un escudo protector debajo de la piel: el Wei Qi o Energía Defensiva).

La emoción relacionada al Metal es la tristeza. Tanto un exceso de tristeza afecta al Pulmón, como un Pulmón débil hace que la persona se sienta triste. Los Metal tienen un componente frío y melancólico. Son rigurosos, metódicos y con un gran sentido del deber.

El llanto es el sonido del Metal, si es reprimido nos dolerá la garganta o si nuestra voz está baja, o la perdemos, estaríamos ante un cuadro de debilidad o de problemas crónicos en el Elemento. De la misma manera que a través del olfato podemos rechazar alimentos en mal estado y por ende perjudiciales para nuestro organismo, adiestrando a nuestro olfato, mejoraremos a los Pulmones.

El Po es el alma corporea del Pulmón, es nuestra parte instintiva, gracias a ella nos mantenemos vivos: respiramos y nos alimentamos. La garganta y el olfato están vinculados al Metal, como también el tacto. Si hay algo básico o primario en nuestros sentidos , es el olfato. Con solo oler un aroma la evocación sucede al instante. La sensación de tener tacto es que en toda nuestra piel se producen reacciones internas cuando somos acariciados o cuando solo evocamos

El Po vive las experiencias de esta manera: directa y sin intermediarios, sin el intelecto conceptualizando todo. Este instinto que lo conocemos a través de Freud es el principio de placer/displacer. Los chinos, unos milenios antes encontraron en el Po lo que naturalmente se da como: “me gusta/no me gusta”. El primer acto de individuación de la persona.

El color del Metal es el blanco y el sabor es el picante que ayuda al Pulmón a dispersar el Qi, pero un exceso lo agotará.

Como el Pulmón es el responsable de tomar del Qi Universal lo puro, su función es la de llevar la energía hacia abajo y dispersarla, controlar los canales y los vasos sanguineos, la piel y el pelo, gobernar las vias del agua, y se expresa en la nariz. Es tan vasto el trabajo que el Pulmón realiza con la energía que se lo considera “El Ministro que Organiza la Política del Emperador” (que es el Corazón).

Uno de los animales que representa al Metal es la grulla blanca. En el Chi Kung se imita a la grulla para nutrirnos de sus cualidades: el equilibrio físico, la moderación, el rigor, el coraje, la rectitud, la dignidad, la firmeza…

Mientras que el Metal trabaja con energías sutiles y ligeras durante el mecanismo de la respiración (contracción/ liberación), la Tierra lo hace con las energías más densas y toscas como la de los alimentos

En un plano yin yang, la parte yin del Metal nos permite crear lazos y vínculos profundos ; un yin pobre nos habla de la incapacidad para darle fuerza a esos hilos energéticos. El rompimiento de éstos se traduce en tristeza, que necesariamente habrá que reparar  para evitar problemas serios en  el Elemento Metal. El lado yang del Metal nos proporciona la capacidad de poder mudar de ideas y creencias. Esta conducta que nos habla de soltar está asociada al perdón, fundamentalmente al perdón a uno mismo por no cumplir con las expectativas de nuestros mayores.

La respiración es mágica y como tal ayuda a las personas a cambiar estados emocionales pasajeros o permanentes, desbloqueando la energía estancada.

El Elemento Tierra representa la Madre- Hogar (el elemento nutricio); el Elemento Metal es el Padre- Mundo Externo (el elemento expansivo). Y si vamos mas allá del mundo externo traemos el Cielo a la Tierra en cada inhalación y en cada exhalación.

Liberarse, soltar amarras, quemar las naves, nuevas metas…  éste es el salto evolutivo que nos propone el Elemento Metal!

Desde aquí podrás ir a los otros post sobre Los Cinco Elementos de la Medicina China Tradicional:

La Madera

El Fuego

La Tierra

El Agua