Drámatico rescate de una nena atrapada en un pozo


17/11/10 Contra reloj, lograron sacarla enlazándola con cuerdas. Atentaban el frío y que se durmiera. Había caído cerca de las 17.30 en una zona rural en Florencio Varela y la rescataron a las 23.57. Está bien. Tiene 3 años y estaba a 23 metros de profundidad                                                                   extracto de Clarín.com

por Ari Ben

Hace pocas horas Vanessa, una chiquita de 3 años fue rescatada de un pozo a más de 20 metros de profundidad. Un poco mas de seis horas antes estaba jugando cuando de repente no hubo más suelo debajo de sus piecitos. La caída, la mamá llamándola, los rescatistas, las cámaras de televisión, el gobernador, todos nosotros haciendo fuerza para que los bomberos eligieran la mejor alternativa para subirla…

No hace mucho, en Chile lograron rescatar a los 33 mineros luego de tantos días y tanta angustia. Los mineros se convirtieron, primero para Chile y luego para el mundo, en el símbolo de que se puede salir de cualquier agujero que uno caiga. Por más difícil que parezca. Además nada más representativo de lo “chileno” que un grupo de mineros, en un país tan vinculado con la cordillera de los Andes

Pero acá, en la Argentina, fue una niñita la que se cayó y quedó atrapada en los abismos. Una mujercita joven como siempre se representó a la Argentina. Una mujer sola como imagen de la desgracia de nuestra actual presidenta al perder a su esposo y compañero. La sensación que tuve fue la de que como los chilenos antes, los argentinos también caímos y cuantas veces…

Vanessa además, para mostrarnos que era verdaderamente la metáfora del país, es hija de inmigrantes al igual que los tantos hijos y nietos de inmigrantes que nacimos el siglo pasado en nuestra patria.

Señoras y señores: solo tres añitos y cuanta vida por delante! Este es el momento donde algo vibra en nuestro corazón y sabe que TODOS LOS MILAGROS SON POSIBLES. No lo olvidemos.

GRACIAS VANESSA!

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Alejandro Jodorowsky y la Psicomagia


Esta es una nota de la sección El AlmaZen, y que quisiera compartir aquí.

Alejandro Jodorowsky

Voy a contarles cómo decidí comenzar la carrera de terapeuta Zen Shiatsu.  Hacía ya casi 20 años que tenía un kiosco; un emprendimiento comercial que había nacido en otro contexto de mi vida.

En esa época estaba viviendo con quien era mi pareja. Con el tiempo me separé de ella, pero no así de este negocio. Hacia mucho que estaba cansado de trabajar allí, pero otra salida laboral no encontraba. Otro comercio no quería tener y no se me ocurrían que otros oficios podrían ser.

Es aquí donde entró Alejandro Jodorowsky en mi vida. Me enteré que iba a estar primero en el museo Malba y luego en La Feria del Libro de Buenos Aires del año 2006. Fui a los dos encuentros, pero en el segundo le pedí un acto psicomágico. Estaba firmando ejemplares y me puse en la cola. A la Feria había ido con quien es mi mujer, Maru y un hijo de ella. Cuando le hice la petición a Alejandro,  me miró, luego lo miró al chico y me dijo: “Mira, vas a hacer lo siguiente: junto con este muchacho (previamente me había preguntado quien era Joaquín) vas a tirarte al suelo, que es simbólicamente que te mueres. Esto lo van a hacer un día que estés en tu casa, tranquilos… Luego le preguntarás a él a qué tendrías que dedicarte. Él te responderá y tu deberás hacerle caso. Te levantas y ya está. Nada más”. Conmovido le agradecí, mientras me firmaba uno de sus libros.

Un fin de semana, no mucho después de ese día, nos aprestamos con Joaquín a realizar el acto recomendado. Lo hicimos de acuerdo a lo que me había dicho y cuando le pregunté “en qué podía trabajar”, él me respondió que dado mis talentos yo podría realizar cualquier cosa que deseara emprender, sin ponerme límites a nada. Me resultó sorprendente y avasallador… Me encontraba acostado en el suelo mientras el chico me decía esto.

Estaba esperando algo concreto, “dedicate a esto o aquello…”. No. El pibe me dejó abiertas las puertas a TODAS  las posibilidades. Era casi demasiado para mí… Igual le agradecí y no mucho tiempo después pasó algo en donde comprendí que la información que había solicitado al Infinito, estaba en camino…

Por esa época estábamos haciendo con Maru un taller de títeres. Un día que teníamos la clase, se nos rompió el auto y por suerte contamos con la gauchada de unos amigos, Diego y Gabriela,  quienes nos llevaron hasta allí. Iba sentado adelante charlando con Diego y no sé cómo llegamos al punto donde él me contó a qué se estaba dedicando su hermano: Zen Shiatsu. Además me comentó que estaba muy contento…“¿Zen que?” le pregunté. Me explicó más o menos  de qué se trataba y mientras Diego hablaba yo sentí muy dentro de mí que algo me resonó. Fue como sentir desde el interior algo que me decía : “Ajá, es eso!”. Sin saber absolutamente nada, pero nada de Shiatsu yo sabía que era por ahí donde tenía que pulsar la palanca de “Avanzar”. Recordé el acto Psicomágico, a Jodorowsky, a Joaco…

Y así fue que averigüé en una Escuela de Zen Shiatsu que a mitad de año comenzaba un curso, lo hice y me atrapó; al año siguiente, finalmente, comencé la carrera.

En resumidas cuentas,  hoy soy terapeuta Zen Shiatsu; al kiosco lo vendí.  Hace varios años que estoy trabajando con pacientes y siento que cada vez intento más profundizar el camino de la sanación. Actualmente curso la diplomatura en Medicina Tradicional China y el Profesorado de Chi Kung.

Es así que siento que todas estas disciplinas las estoy llevando adelante con toda la pasión... desde el corazón.

Por eso este “Gracias Enooormes, para Alejandro en su cumple!!!

Ari Ben