Clases de Chi Kung en Moreno


qi gong

El Fuego Primordial


. sol….sol

La búsqueda de la libertad
es la única fuerza que yo conozco.
libertad de volar en ese infinito.
Libertad de disolverse, de elevarse,
de ser como la llama de una vela,
que aun al enfrentarse a la luz de un billón de estrellas
permanece intacta,
porque nunca pretendió ser más de lo que es:
la llama de una vela.

.don Juan Matus

vela

solo luz

. ……. ...

Por Ari Ben

Las personas Fuego son pasionales. Son fogosas y como el fuego mismo son vehementes, impulsivas. Su capacidad es la de la transformación, que es el poder del fuego.  Propone cambios rápidos e irreversibles. Nada va a ser lo mismo cuando pasa el fuego. En ocasiones se lo relaciona con la destrucción, pero eso es mirar el vaso medio vacío… El fuego destruye, claro, pero para que nazcan cosas nuevas: la arcilla se calienta y luego es cerámica, la masa que se cocina, luego es pan.  Es también el fuego del hogar. La palabra hogar proviene del lugar en el que se reunía, en el pasado, la familia a encender el fuego para calentarse y alimentarse. El sitio donde uno se sentía protegido, acompañado, cuidado, querido.

fuego

fuego

Nuestros antiguos antepasados adoraban al fuego como una divinidad. Tan errados no estarían ya que cuando uno mira el fuego se produce un estado de relajación muy particular que nos acerca a nuestros fuegos profundos, a nuestra luz interior.

La estación del fuego es el verano, el color: el rojo. Su emoción es la alegría (un sonido: la risa) que si se convierte en excesiva euforia lo desequilibra. El calor es el factor climático que más desacomoda a los del Elemento Fuego.  En el Yin Yang, el fuego representa su lado más Yang: la luz, el sol, lo que asciende, la actividad, el movimiento. Si bien vimos en la nota anterior (La Madera o la Presencia de lo que se Manifiesta) que la madera está asociada al movimiento, entonces el fuego es su culminación. En todo proceso que haya actividad, y por lo tanto movimiento, hay fuego. El fuego representa la manifestación máxima de la vida, es su motor y combustible.

El corazón es el órgano- fuego por excelencia. Aloja al Shen que es el espíritu o mente; tal vez para ser más claros deberíamos hablar de conciencia. Para sentirnos bien y estar saludables nuestros pensamientos y acciones miran hacia un mismo rumbo, de esta manera nos encaminamos a nuestro destino. Cuando el Shen está bien aparece el pensamiento intuitivo, la serenidad y la calma. En MTC decimos que una persona con desórdenes psíquicos tiene desarmonizado su Shen. Dice el So Wen: El Shen se manifiesta en el brillo de nuestros ojos“1. Una mirada apagada, opaca, habla de un Shen debilitado, enfermo.

Los “fuego” son personas muy sensibles, utópicas, elocuentes. En desequilibrio son hipersensibles, tienen insomnio y problemas de memoria. Pueden tener disfunciones de tipo cardíaco: hipertensión y cardiopatías varias (a diferencia de “los madera” que sufren del hígado). Se dice que la lengua es “la ramita del corazón”. Cuando la persona habla mucho o con muchas incoherencias, el Corazón está perturbado.

amor incondicional

Cuando está equilibrado son aquellas personas que defienden causas sociales o políticas. Activistas apasionados hasta la extenuación. Las personas fuego nos muestran el ardor que sienten por sus ideales. El fuego supremo es el amor, y el aprendizaje final es la apertura del corazón. De un corazón compasivo que aprende a  amar incondicionalmente. Esta es, creo, la máxima enseñanza que nos permite aprender el Fuego.

1- SO WEN NEI JIN, libro que fue escrito alrededor del 2500 AC

IMPATIENS


Para hablar de “Impatiens”, tenemos que hablar de tiempos, de paciencia e impaciencia…de tensión, de explosión…de apuros, de intolerancias…de ritmos.

Este remedio, el primero que encontró el Dr. Bach, encabeza la lista de lo que él llamó “Los 12 Curadores”, donde agrupará los que estén destinados a curar las patologías tipo base/ congénito.

“Impatiens glandulífera”, tal es su nombre botánico, de esta planta balsámica del Himalaya y fue introducida en Gran Bretaña en 1.839, con un gran éxito de proliferación, dado que es una de las plantas exóticas que ha colonizado las vías acuáticas de esas tierras. A Impatiens le gustan los suelos sueltos y húmedos, por eso crece a las orillas de los ríos. Sus semillas son fuertes y quedan alojadas en el barro hasta pasado el invierno; una vez que germinan, lo hacen vigorosamente desarrollando una enorme colonia de plantas que ahoga a cualquier otro competidor… En tierras del Himalaya, crece  a una altura considerable, entre los 2.000 y 4.000 mtrs y ahí también ejerce una dominancia sobre las otras especies.

impatiens

impatiens

Comparada con el resto de  plantas de crecimiento anual, Impatiens crece rápidamente, a razón de unos 25 mm/ día, de manera que en ella la velocidad es una característica muy notoria. Su tallo, que recuerda al bambú, está organizado en segmentos con anillos estructurales que lo refuerzan. El patrón de crecimiento de esta planta es erguido, cardinal, dirigido y fuertemente estructurado.

De acuerdo a lo que planteábamos en la entrega anterior (Leyendo Gestos), sabemos que describir la planta con un lenguaje “humano”, nos posibilita la articulación entre ambos: “el gesto de la persona es el gesto de la planta”. Entonces, sigamos mirando los “gestos” que nos ofrece la simple observación de la planta: por ejemplo, las hojas. ¿Cuáles son las características de ellas? Son elegantes, grandes y lanceoladas (en forma de lanza), con un marcado nervio central.

¿Y las flores? Pues ellas cuelgan libremente de tallitos individuales (pedúnculos) y están sujetas al tallo en su parte posterior, como único punto de equilibrio; tienen una forma extraña, se las llaman “cascos de policía” u “orquídea de los pobres”. Este equilibrio de la flor, nos habla de esa tranquilidad y de esa gracia que son parte del tipo Impatiens, representadas en la amabilidad, la compasión y la confianza. Todo esto, contrasta en general con el gesto bastante tenso y angular de la planta y más específicamente, en la tensión que vemos en las vainas hinchadas que contienen la semilla, que aparecen dentro de la flor cuando los pétalos caen. Suave y brillante, la vaina se extiende perpendicular al tallo, mostrando líneas de tensión visible a lo largo de sus lados.

Ahora bien, algo extraño sucede con las vainas de Impatiens: cuando están maduras, las semillas son expulsadas de la planta con una fuerza explosiva, como las balas de un rifle. Esto puede observarse a simple vista si se tocan las vainas o si algún movimiento cercano las dispara. Los lados de las vainas se abren, recogiéndose hacia atrás como un fuelle enroscado y las semillas pueden alcanzar en su “viaje” varios metros de distancia…incluso se escucha cuando impactan, como pequeños plomitos sobre las hojas cercanas. Esta “tensión explosiva” es muy ilustrativa del tipo Impatiens (decía V. Bullen acerca del Dr. Bach: “rápido para encolerizarse, rápido para apaciguarse”). Esta es la chispeante irritabilidad de Impatiens, que se muestra en inesperadas explosiones de energía como estallidos de fuego, acompañadas de una tensión que va in crescendo…hasta que gritan: “Basta! Dejá…que si no te sale, lo hago yo!!”

Cuando la persona Impatiens está equilibrada, armonizada y conectada con ella misma, se relaciona con las cualidades de la paciencia y la gentileza, está dispuesta a sentirse acompasada en los tiempos de los otros y puede tomar decisiones sin sentir que se arrojan al vacío.

En cambio, en estado de desequilibrio energético, se sufre una gran tensión y una hiper-actividad mental, preocupándose por cuáles serán los resultados. Desea que todo vaya rápido y sin problemas, y si  los demás no pueden seguirle el ritmo … él no los puede esperar…Esta impaciencia le impide ver que cada cual tiene sus tiempos, él los considera “lentos” y termina irritándose con ellos y con él mismo, lo que además, lo pone muy tenso, muy intolerante. Son enérgicos, activos y espontáneos, como así también capaces, decididos, a menudo brillantes y generalmente, tienen el rol de “actor protagónico” en la cotidiana escena de la vida. Al igual que a la planta, que le gustan los “suelos húmedos y sueltos”, a estas personas les gusta también actuar “sueltas”  para poder moverse de acuerdo a sus propios intereses y cambiar de dirección cuantas veces se le ocurra, sin que nada los “sujete”.

*** Algunos síntomas físicos del tipo Impatiens, o características que debería tener una persona para tomar esta flor:

Esta perturbación actúa sobre los órganos que tienen ritmo, afectando sus funciones: por ejemplo el corazón y su consecuente disarmonía que hace síntoma en palpitaciones, taquicardias, disritmias, extrasístoles o hipertensión. La tensión excesiva en el cuerpo,  (aparato músculo-esquelético), hace que aparezcan y aún se cronifiquen las contracturas, como consecuencia de no haberse mantenido los ritmos de tensión-relajación o de rapidez y lentitud.

En este biotipo, los dolores son generalmente agudos, fuertes e intensos en cualquier parte del cuerpo: dolores de cabeza por inquietud, tortícolis, zona sacro-lumbar, calambres… Las inflamaciones también son características de los Impatiens, pueden darse como quemazones bajo la piel o pruritos. Hay un debilitamiento general del tejido conectivo, lasitud, acidez estomacal y trastornos para concentrarse (entre otros síntomas).

El remedio Impatiens, es también muy recomendable para niños que se fastidian, que sienten rabia o lloran. Para los que aún no han conseguido tolerar la frustración…

Siempre es recomendable que quién prescriba las Flores de Bach, sea un Terapeuta calificado, alguien que pueda leer en los síntomas lo que está detrás de ellos y el recorrido de su construcción. Freud decía  del síntoma: “allí donde yo no hablo, habla el Ello” (el inconsciente). No se conocen contraindicaciones para las Flores de Bach por lo que equivocarse en administrar alguna, no sería el inconveniente; pero donde sí estaría el problema, es que el paciente perdería sus tiempos de sanación hasta que el terapeuta “de en el clavo”…

Impaciencia

Un estudiante preguntó a un maestro zen cuánto tiempo le llevaría iluminarse.
El maestro respondió:
– Unos quince años.
– ¿Qué? – exclamó el estudiante – ¿Quince años?
– Bueno, para tí llevaría unos veinticinco años.
– ¡Qué????… en mi caso llevaría veinticinco años!
– Ahora que lo pienso mejor, puede que llevará cincuenta años

Lic. María del Carmen Piñero

La Madera o la Presencia de lo que se Manifiesta


respirando verde

Por Ari Ben

La Madera es el elemento que tiene una relación directa con todo lo que crece: con la vegetación y la exuberancia, con lo verde. Las personas Madera necesitan revelarse de la misma manera que el pastito aparece entre el asfalto o entre las piedras. Ésta es una energía que es imposible de detener, siempre va a buscar la forma de expresarse, como sea… a veces a los gritos.

grito

sonido: el grito

Como las semillas, pueden permanecer en forma latente por años, miles de años hasta que un día da un brote y crece y se manifiesta…Es la urgencia de vivir la que hace que “los madera” necesiten mostrar que existen, que son y que están en el mundo. Por eso les da rabia que los detengan y no les dejen mostrar su creatividad. Este es uno de los aspectos más sobresalientes de la madera: la capacidad de inventiva, de ser imaginativos.

arbol

tronco cuarteado

La fuerza de la madera no es agresiva aunque lo parezca por lo desafiante, por lo competitiva e impetuosa. Ese ímpetu a veces los hace cometer errores: son atropellados, se llevan a los demás por delante. Pero si están en equilibrio logran que su flexibilidad los lleve a realizar los sueños y las visiones que tengan en la vida.

En los órganos del cuerpo la madera está representada por el Hígado y por la Vesícula Biliar. En el Hígado está el alma etérea, el Hun, el que le indicará el propósito vital al individuo que, si no está bien arraigada pierde el contacto con la realidad.

impetuosa

crece desde el pie

El sabor de la madera es el ácido. Por su carácter expansivo, de crecimiento, es obvio que es la primavera la estación de la madera. Allí las plantas renacen luego de permanecer en esa latencia que observamos en el invierno. ¡Si es flexible la madera, es porque está viva; y si está viva es justamente porque es flexible!

Al Hígado y a la Vesícula Biliar también los relacionamos con los músculos y tendones, claro, ya que nos permiten el movernos, expresarnos, conducirnos hasta nuestros logros. Almacenan y distribuyen la energía en el cuerpo. Cuando se reprimen las emociones éstas quedan agarrotadas en los músculos. Un H y VB perturbados contraen a los músculos: habrá contracturas, dolores varios. En esos casos es un cable a tierra caminar descalzos por el césped, sentir el contacto con la tierra, respirar y relajarnos. También se puede combinar con un buena serie de masajes. Es en los orificios de los ojos donde también encontramos la madera: necesitamos ver lo que tenemos delante para poder avanzar.

Finalmente la condición atmosférica relacionada con ella es el viento. Esto se articula con la similitud de la vegetación y su adaptabilidad a los cambios. Es justamente el viento el factor climático preponderante para desequilibrar a la madera. Si un paciente nos relata que en invierno prefiere bufanda (para cubrirse del viento)  o no tolera los ventiladores en verano, estamos seguramente frente  a una personalidad madera.

viento

madera viento primavera

Los antiguos chinos describían al hígado y la vesícula biliar como el “general de la batalla ”. Es el que toma decisiones rápidas y arma el plan, la estrategia a seguir. Es justamente lo que hace el hígado: realiza más de quinientas funciones y todo el tiempo está decidiendo la mejor opción para el cuerpo.

El elemento madera en desequilibrio es irritable, nervioso y colérico. Duda todo el tiempo. Cuando encuentra cual es su camino de vida, en donde arraigarse, crecer y expandirse, todo es abundancia, opulencia. La persona madera es feliz y todo su núcleo está en armonía. La misma armonía que tiene la vegetación en estado salvaje.

Desde aquí podrás ir a los otros post sobre Los Cinco Elementos de la Medicina Tradicional China :

La Tierra

El Fuego

El Agua

El Metal

Leyendo Gestos


flores de bach

Sentada a la  mesa de un bar cualquiera, a veces una se detiene a mirar a las personas…las que ya están, las que se van o las que van entrando. ¿Y qué es lo que se observa? Pues, varias cosas… allí veo a una mujer de mediana edad que mira nerviosamente su reloj y la ventana, toma a sorbitos una gaseosa, vuelve a mirar el reloj y la ventana…en la mesa de atrás una pareja habla distendidamente, se ríen y sólo están atentos a ellos mismos, se los ve muy alegres; miro hacia la puerta y veo entrar a una chica de unos 25 años, como agobiada, cargando unos libros en la mano, se sienta y cuando viene el mozo a atenderla, con una voz apenas audible, le pide algo…


No he hecho otra cosa que “leer” superficialmente a las personas desde sus gestos. Los gestos, entonces, son muy buenos indicadores de estados de ánimo, de actitudes y sentimientos porque son fundamentalmente, el lenguaje del cuerpo: la forma de caminar, de sentarse, de mirar, el tono de la voz, la mirada, la expresión de las manos, el movimiento de los pies…en fin, todo lo que se relacione con la postura corporal, nos está dando una primera imagen de las personas.

Del mismo modo, las plantas tienen también sus gestos…su postura, su forma de crecer, su insistencia, el suelo que eligen, la cercanía o la lejanía del agua, la soledad o la vecindad con otros congéneres, su forma de florecer, su manera de entregar las semillas…

Fue así, como a fines de Septiembre de 1928, el Dr. Bach, caminando a orillas del río Usk, en Gales, descubrió a Impatiens ,la planta que sería la fundadora de la lista de sus “12 Curadores”. El había dejado Londres junto a las presiones que le ocasionaba su trabajo en el Laboratorio de Park Crescent, siguiendo un “impulso súbito” y llevando como única carga una maleta llena de zapatos y a “su” propio laboratorio…que era él mismo! Nos cuenta Nora Weeks (su biógrafa) que  esta altura, Bach ya había esbozado distintos tipos emocionales a partir de la observación del comportamiento de las personas y de sus gestos. Había notado, por ejemplo, que algunas personas compartían las mismas conductas, como si pertenecieran a una misma familia; otras, se relacionaban a partir de emociones en común, como sus miedos, sus irritabilidades, sus ansiedades, sus indiferencias, sus obsesiones o sus preocupaciones…Así es que al combinar estas observaciones con la idea que las enfermedades tenían su origen más arraigado en los problemas emocionales que en el plano físico, comenzó a reconocer los componentes que deberían tener  sus remedios: ahora tendría que encontrar las plantas que fuesen equivalentes a esos tipos humanos.

En aquella época, los herbarios y farmacopeas, al igual que todo material relacionado al tópico, no hablaban más que de los efectos que sobre lo físico tenía la Medicina de las Plantas, o de cómo utilizar una sustancia particular de acuerdo a una enfermedad concreta.. Pero, el Dr. Bach, buscaba también un efecto sobre el comportamiento emocional o mental de la persona, este hecho, sin más, nos da la explicación de por qué no investigaba en una biblioteca, sino en el campo, caminando; no en la farmacia, sino dentro de sí mismo. También modificó la atención de su mirada, pasando de las causas y los efectos externos, a las causas y efectos internos: significa que miraba a la persona, no a la enfermedad, y esto lo hizo no con cualquier otra persona, sino, con él mismo! Supuso que si cada persona actuaba dentro de un “tipo”, él también tendría el suyo y comenzó a buscar su remedio.

impatiens

Y en qué tipo de personalidad se contextualizaba el Dr. Bach? Sabemos, por distintos autores, así como también por su biógrafa, que era un hombre al que le gustaba trabajar solo, tenía objetivos claros pero le desagradaba “fijar horas para el trabajo, como también las reglas y normas”. Tenía una gran energía y le gustaba mucho hacer las cosas por sí mismo (como sus propios muebles); no era una persona fácil y sociable, sino más bien, un solitario, seguro de sí mismo e impulsivo, determinado, con convicciones fuertes y muy rápido para tomar decisiones.

Un buen colega de Bach, Víctor Bullen, también aporta sus propias impresiones, al decirnos que “tenía una mente rápida y original, era valiente, audaz, altruista y generoso”. F.J.Wheeler nos habla también de su “rapidez”: “era rápido para tomar decisiones, rápido para actuar y rápido para perder la calma y algunas veces, era impaciente ante la lentitud de los demás”. También se menciona su rapidez para encolerizarse, que se le pasaba enseguida, como así también se remarca su compasión, su amabilidad y su capacidad para inspirar confianza.

A partir de esta descripción, podemos afirmar que Bach era del tipo “Impatiens”… con sus aspectos positivos (amable, equilibrado y relajado), pero, qué hay de la otra parte de su personalidad? : tenso, irritable e impaciente…Así es que si Bach buscaba su propio remedio, tendría que comenzar por su lado humano. Y en ese caso, cúal sería el perfil de la planta?

Nora Weeks nos comenta que pasaba todo el día examinando una gran variedad de plantas, anotando dónde crecían, que suelo escogían, el color, la forma, el número de pétalos, si se diseminaban por tubérculos, raíces o semillas…pasaba horas sentado estudiando los hábitos y características de cada flor, planta o árbol, buscando la correspondencia entre el hombre, que en este caso era él mismo y la planta.

En la próxima “entrega”, hablaremos de Impatiens, esa bellísima flor roja…y mientras tanto, cuál es tu gesto?

María del Carmen Piñero

¿Qué es la Teoría de los 5 Elementos?


Por Ari Ben

madera fuego tierra metal agua

Muchas veces nos hemos cruzado con esta teoría y, tal vez, nos haya resultado difícil de entender. A simple vista nos parece muy clara, pero a medida que profundizamos nos va pareciendo “chino básico…”.


Muchas culturas a través de la historia manejaron el concepto acerca de “cómo es la realidad“, de los elementos básicos que la componen. Así para los griegos de la época pre socrática, los elementos eran cuatro: tierra, agua, fuego y aire. Para los japoneses y los hindúes eran cuatro también, más un quinto: el éter. Lo que los chinos antiguos introdujeron como novedoso fue la idea del cambio, de transformación y de interacción.

A esta teoría, que es el segundo basamento en la Medicina Tradicional China luego de la del Yin Yang, se la conoce como Teoría de los Cinco Elementos. A diferencia de los griegos, japoneses o hindúes, los chinos no se centraron en los “elementos” desde su parte material, sino desde los procesos que forman al interactuar unos con otros. Por eso creo que es más correcto llamar a esta teoría como La Teoría de los Cinco Procesos Elementales o Cinco Movimientos o Transformaciones.

La atención que pusieron los antiguos maestros estaba centrada en los Cambios Arquetípicos y no en la estructura del componente constitucional del universo, o sea de la materia. Cuando ellos hablaban, por ejemplo de la MADERA, no lo hacían desde el punto de vista de la sustancia madera sino de las cualidades y características propias que tiene el elemento madera.

Esta teoría que es uno de los pilares de la Medicina Tradicional China, forma parte de otras disciplinas como  por ejemplo el Zen Shiatsu, de la Acupuntura de Mano Coreanaetc. También es utilizada en campos tan diversos como el Fen Shui o la estrategia militar. Los cinco elementos que la componen son: la Madera, el Fuego, la Tierra, el Metal y el Agua.

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CICLOS

1º El Génesis

El primer ciclo tiene que ver con la “Generación o Creación”: un elemento es creado por otro. Luego éste crea al siguiente y así sucesivamente hasta que llegamos al quinto elemento quien es el que genera al primero.  Es una rueda que gira en sentido horario. La rueda como tal no tiene principio ni fin.

cinco elemetos

Como aquí se vé: la MADERA genera al fuego, el FUEGO genera a la TIERRA, ésta al metal y el METAL al agua, para finalizar el AGUA generando a la madera. Este es el Ciclo de Creación. También conocido como Madre – Hijo. Siempre hay un elemento que es generado (hijo) y hay otro que es  el generador (madre).

Para el caso del Zen Shiatsu la ley Madre/Hijo se utiliza tanto para sedar como para tonificar los Meridianos o Canales de Energía.

Aquí se cumple la siguiente regla:

1-Sedando al Hijo, sedo a la Madre.

2- Tonificando a la Madre, tonifico al Hijo.

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2º La Destrucción

Todo lo que es creado deberá en algún momento llegar a su fin, a su muerte. Esta es la segunda ley del ciclo: La Destrucción o Control o Dominación. Este ciclo es tan necesario como el anterior porque si no se perdería el equilibrio de todo: si algo crece desmedidamente estamos en problemas…

dominancia

En el gráfico el Ciclo de Control lo observamos en la forma estrellada.

La MADERA controla a la tierra. La TIERRA, al agua. El AGUA, al fuego. El FUEGO, al metal. Y El METAL controla a la madera. Esta es la manera de que todo lo que alguna vez se generó, vuelva al punto de partida y así sucesivamente.

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Podemos imaginarnos a una semilla arrojada por el viento. El AGUA la regará y la planta crecerá de a poco hasta convertirse en un hermoso árbol. Aquí vemos como el AGUA crea la MADERA. Si a esta madera la usamos como combustible vemos como la MADERA crea al FUEGO. Los restos de este fuego serán cenizas que nutren al suelo y formarán a la TIERRA. Luego de la tierra extraeremos al METAL que creó la tierra. Cuando el metal se calienta, se vuelve líquido y simboliza al AGUA, por lo tanto el metal produce agua y volvemos al agua regando a la semilla… hasta el infinito.

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Al mismo tiempo que se da este proceso “creativo“,se da otro inverso, el “destructivo“. Ningún orden se puede sostener si esta interacción no se da de manera mancomunada. Son necesarias para que se mantengan las transformaciones constantes y permanentes tanto en el hombre como en el universo. Si hubiera sólo una fase de estos procesos no habría equilibrio alguno en el hombre, ni en el universo, ni entre ambos.

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Al ciclo destructivo también se lo conoce como el del Abuelo – Nieto.

Esta regla también se aplica al realizar masajes, ya que previamente se hace un diagnóstico energético y a veces es muy beneficioso sedar o tonificar a través de otro Meridiano.

Aquí se da la siguiente ley:

1- Si  se tonifica al Abuelo, se seda al Nieto

2- Si  se seda al Abuelo, se tonifica al Nieto

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En el caso de un desequilibrio patológico, estamos ante otro ciclo: el de Contra – dominancia. El control natural se pierde y el elemento que es controlado pasa a ser controlador.

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Las Correspondencias

¿Hay algún otro uso que se le pueda dar a los Cinco Elementos? Los antiguos chinos, en base a la observación, lograron hacer correspondencias entre cada elemento y todo lo que los rodeaba. Las estaciones del año tienen un elemento. Los sonidos, colores, sabores, partes del cuerpo…, a todo le fueron encontrando su correspondencia con los Cinco Elementos y  ahí es donde uno puede ver las leyes de generación y de control.

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tabla

Conclusiones

Teniendo en cuenta el elemento predominante en un paciente, a través de su personalidad, evaluaremos qué tipo de recorrido va a ir haciendo una patología.

Por ejemplo: si una persona ingiere muchos alimentos dulces, es probable que la humedad lo desequilibre y padezca problemas estomacales a repetición. En este tipo de desequilibrio es muy común observar que la persona tiene una tendencia a las preocupaciones y al eterno malestar de no poder parar de pensar. A veces, solo con bajar la ingesta de dulces se logra revertir el cuadro.

En próximas entregas iremos viendo en la práctica el uso de Los Cinco Elementos. Por ejemplo: la descripción de cada uno de ellos para observar con cual Elemento nos sentimos más cercanos.

Ver:

La Madera o La Presencia de lo que se Manifiesta
El Fuego Primordial
La Tierra  o la Fortaleza de la Seguridad
El Metal o el Símbolo de lo Verdaderamente Valioso
 El Agua o El Origen de La Voluntad