Zen Shiatsu = Autocuración


por Ari Ben

El Shiatsu (shi= dedos, atsu= presión) es una terapéutica de origen Japonés y su aplicación es mediante un masaje. La relajación que se alcanza es muy profunda, a tal punto que consigue estimular las propias defensas naturales del paciente. Esto es la autocuración. Todo ser viviente tiende a equilibrar su salud una vez que ésta sufrió algún tipo de desarreglo. La persistencia de una patología es la que a la larga devendrá en enfermedad.

En el Zen Shiatsu hay un diagnóstico y un tratamiento que están basados en los principios de la Medicina Tradicional China. Hace miles de años que los chinos han descubierto que el ser humano es en su esencia energía y que ésta discurre por canales tanto dentro del cuerpo como fuera de él. Estos canales forman redes donde en algunos lugares están en la superficie y en otros más en profundidad. Por lo tanto desde la piel se puede acceder hacia los órganos y desde ellos a la piel. Esto sirve tanto para el diagnóstico como para el tratamiento.

En la superficie del cuerpo y a nivel muscular, los terapeutas Zen Shiatsu, recorremos estos canales o meridianos masajeándolos junto con los puntos de acupuntura o tsubos. El efecto es el de tonificar o dispersar la energía según el diagnóstico que hacemos al paciente, tanto en su espalda o en su “hara” o abdomen.

En esto se basa la autocuración: si hay un desequilibrio energético, con la tonificación y el dispersar desobstruimos un canal o varios canales donde la energía no corría con fluidez y la propia energía del paciente es la que devolverá el estado de salud al mismo.